Quédate


Cuantos insomnios caminé inquietamente, 

me preguntaba si algún día te quedarías.

A veces te imaginaba cruzando mis pasos

o mirándome a través de una ventana.

En las calles todo gira muy rápido,

el día oscurece y la noche resplandece.

Aún recuerdo la cuadra agujereada.

Aquella amarilla luciérnaga vigilante 

que iluminaba nuestros rostros prematuros.

Los charcos reflejaron la inocencia.

¡Allí te encontré la primera vez!

frente a la banca de piedra.

Tenías todavía en las manos una muñeca,

su vestido mojado y tembloroso.

¿tu perfume?... pizarrón envuelto en caramelo.

En las calles todo gira muy rápido,

la noche resplandece y el día oscurece.

En ocasiones el viento se desliza en mi hombro,

No he dejado de recoger mis huellas.

Los árboles han crecido, me dan sombra.

Cobijan mi memoria, el eco de seis cuerdas

los latidos de varios corazones aislados.

Recuerdo la carretera, las botellas vacías,

el  ritmo de la conquista en tierras extrañas.

Lejos de los agujeros, ya cubiertos,

entre el páramo y el castillo de piedra.

¡Mis ojos… otra vez te descubrieron!

Ahora tu mirada resplandecía por el fuego.

 

Fuimos más allá... me abriste la puerta.

Te sentí vulnerable, frágil, mojada.

Arañaste las paredes de mi soledad;

en la oscuridad todos los gatos son pardos.

¿tu perfume?...lápiz de labios envuelto en vinagre.

En el día todo resplandece muy rápido,

la noche gira en las calles.

Cuando crecemos olvidamos la sonrisa,

se aprisiona entre decepcionantes páginas.

Señalas con esquizofrénica intolerancia

la trivial supervivencia humana.

Quieres estar solo lamiéndote las heridas,

pero el sol cubre tu cabeza…!es implacable!

Irónico donde te descubrí esta vez.

Sentado frente al resplandor de una pantalla.

Esta ocasión mis ojos no te divisaron,

tampoco mis oídos escucharon tus palabras,

pero te descifré con todas las máscaras rotas.

¿Viniste para quedarte….; por cuánto tiempo?

Recuerda, siempre te he estado esperando,

al principio y al final de esta incomprensible existencia.

Una criatura más de este mundo descompuesto.

Hoy, creo haberte encontrado…¡otra vez!

mis dedos acarician el llamado de tu sangre.

No alejes tu silueta de mi lado,

si lo haces dímelo o…llévame contigo.

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